Por fin

Mucho cuesta, a veces, hacerlo, pero mirando atrás, ahora sí puedo decir con serenidad... "me quedo con lo bueno".Parece muy fácil hacerlo, pero no lo es tanto, sobretodo si eso supone perdonarse a uno mismo.
Me quedo con la playa y todos sus recuerdos, me quedo con los momentos buenos, con las ganas de comerme el mundo, con la certeza de que sólo a mí me importa esto y, me olvido... me olvido de todo lo que al fin y al cabo carece de importancia.
3 comentarios:
Bien, bien, bien... en eso consiste esto, en quedarse siempre con lo bueno.
Mas que quedarse con lo bueno... es saber calibrar la importancia de las cosas. Partiendo de ahi, se valoran las cosas mejor, es decir... disfrutas mas de "la playa".
Pero para saber calibrar, para saber quedarse con lo bueno... hay que tener en cuenta aquello de lo que hay que perdonarse. Eso si, el perdonarse... complicado.. Pero se puede vivir con ello, de hecho se debe vivir con ello. La grava de tu playa te hace recordar las cosas que no debes de perdonarte, pero si comprender, pues te hacen crecer, y valorar en gran medida la arena fina y limpia que abunda en la playa.
En defintiva... deja que el agua del mar vaya erosionando la grava, incluso que la arrastre consigo durante las tempestades. Porque con el buen tiempo el mar te llenara playa de arena fina y limpia.
"La grava de tu playa te hace recordar las cosas que no debes de perdonarte" gran verdad, sobre todo lo que no debemos olvidar.
Gracias
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