domingo, febrero 24, 2008

Para los valientes que se equivocan

Anoche, después de charlar con algunos amigos, amigos con pareja desde hace tiempo, recordé cómo era estar enamorada. Supongo que es el mejor de los sentimientos que una persona puede llegar a experimentar, sin embargo, veo que en las parejas sólidas, estables y duraderas, no hay ese sentimiento realmente. Al menos no como yo lo recuerdo. Y no me refiero a la pasión inicial.

¿Quién fue el primer valiente que se atrevió a hablar de "amor inteligente"? Desde luego, fue muy valiente. Pero es triste pensar que el mejor sentimiento que puede albergar el ser humano haya sido asfixiado por nosotros mismos hasta el punto de necesitar un nuevo concepto, acorde con la vida que llevamos.

"Amor inteligente", me parece bien, un amor que surge, pero también se cuida y se construye evitando cometer los errores típicos que acaban con el mismo. Sin embargo, ningún valiente se ha atrevido a encauzar los peores sentimientos del ser humano. Nunca se habla de un "egoísmo razonable" o de una "envidia justificable", ni siquiera hablamos de una "violencia consecuente". ¿A quién le preocupa?

Entonces, ¿por qué limitamos y redefinimos el amor al que deberíamos aspirar continuamente? Si es lo mejor que nos puede pasar. ¿Por qué nos empeñamos en estropear lo mejor que tenemos? ¿Quien nos ha hecho dudar tanto de nosotros mismos?

Quizás sea porque, cuando te enamoras, eres más frágil de lo que te gustaría. Y la fragilidad, no se lleva últimamente. No queda bien. Porque créeme, si de verdad es amor, duele. Sólo enamorado sufrirás tanto por otra persona como si fueras tú.

Te enamoras con todo lo que conlleva. Como todo sentimiento innato, no lo puedes controlar. No eliges enamorarte ni desenamorarte. Simplemente surge. Y cuando surge, lo dices con orgullo. Equivocarte es una posibilidad. Pero equivocarse no es de débiles. Enamorarse no es de débiles, ni de soñadores, ni de románticos. Enamorarse es de valientes. Valientes que se atreven a todo. Valientes que se atreven incluso a dar lo mejor de sí mismos sabiendo que se pueden equivocar. En el amor no hay garantías, ni debe haberlas. Y desde luego, enamorarse no es de inconscientes ni de inmaduros, engancharse a alguien sí lo es.

Quizás nos hemos acostumbrado a que se le dé la consideración de amor a miles de sentimientos que no lo son, o que sólo son una parte de ello. Quizás por eso nos hemos perdido. Por culpa de los que han optado por conformarse y creerse su propia historia.

Pero a los valientes no nos van a convencer nunca; no nos van a cambiar el concepto como ellos han decidido hacer. El amor no pertenece sólo a personas tranquilas y conformistas, con aspiraciones tradicionales. De verdad, no cuela.

Y, por cierto, el amor de verdad (el de los valientes) así como el equilibrio, es posible. El de los soñadores y románticos hace ya tiempo que cayó por su propio peso.

viernes, febrero 22, 2008

lunes, febrero 18, 2008

E de esperanza

La esperanza es el mejor regalo, a pesar de que la mayoría no se dé cuenta. Allá ellos. Es agradable darte cuenta de que no está todo perdido. Es la clase de regalos que te sorprende, te reconforta y te hace sonreír. En realidad, es el mejor de los regalos.

A veces, la esperanza toma la forma de personas. No es muy habitual,así que siéntete afortunado si la encuentras. Una persona así, probablemente no sea consciente de lo que transmita, pero ese es el encanto, que ni se lo imagine. Los grandes nunca sospechan que lo son. Tampoco intentes hacérselo entender, no servirá de nada.

Se trata de alguien especial. Alguien que nunca podría pasar desapercibido o caer en el olvido. ¿Diferente? Según como lo mires, pero seguro que saca lo mejor de ti. Hay que alejarse de quienes sacan lo peor de uno mismo.

Lo bueno de conocer a alguien así es que siempre ganas, lo mires por donde lo mires. Y además aprendes. No se trata de alguien perfecto, pero eso te aburriría demasiado. No, es mucho mejor que eso.

No lo compartas con nadie. No lo entenderían. Limítate a disfrutar del regalo y a estar a la altura. Es lo menos que se puede esperar. :)

viernes, febrero 15, 2008

A mí me importa.

- ¿Hoy toca pasar dos veces el suelo?

- Sí.

(Viernes,19h00m. Metro Avenida de América.)

martes, febrero 12, 2008

Así

viernes, febrero 01, 2008

El beso que nunca diste.



El beso que nunca diste. ¿Lo recuerdas? Estuviste tan cerca y no te atreviste. Con el tiempo, muchas veces te has preguntado "¿y si lo hubiera hecho?", pero sabes que ya no tiene sentido hacerse esa pregunta. No cambia nada. Sólo tienes la certeza de que habría sido perfecto. Eso es lo que te hace sustituir la impotencia por una gran sonrisa. Porque fue único. Porque pudo haber sido perfecto. Y, lo más importante, porque fue el preludio de todo lo increíble que está por llegar.Ya lo verás.