jueves, septiembre 20, 2007

Sobre "Sexo en Nueva York".

"Sexo en Nueva York" ... una serie de gran éxito y posiblemente de las más incomprendidas, tanto por los hombres como por las mujeres.
Recuerdo la primera vez que vi esa serie. Yo entonces tenía una relación estable y pensé "es divertida para un rato, te ríes... pero qué mujeres tan frívolas... es exagerado". Bueno, independientemente del argumento de la serie, el mero hecho de hablar de buenos sueldos y ocio en Manhattan, ya suena frívolo de por sí.

A ellos no parece hacerles mucha gracia... piensan que el prototipo de hombre que se muestra y las situaciones que viven no se corresponden con la realidad... "la serie da a entender que todos los tíos somos unos cabrones, o nos deja por tontos, es una serie totalmente feminista".

Bueno, en primer lugar, los verdaderos protagonistas en la serie, los que mueven los hilos, el motor de acción...¡ son los hombres! ¿Cómo se les va a tener en mala consideración, si son la clave de todo? Una serie feminista que desprecie a los hombres será aquella en la que se dé a entender que los hombres no son necesarios en la vida de una mujer. Las mujeres esperan encontrar el hombre perfecto, como siempre ha ocurrido, pero lo que cambia es la forma de hacerlo; cambian sus reflexiones, sus exigencias y sobretodo cambia el concepto de las relaciones. Y ahí se nos empieza a juzgar.

No me gusta destripar finales pero no es difícil adivinar cómo termina esta serie... con las "medias naranjas" encontradas e incluso hijos... ¡Pues claro! ¿A quién puede sorprender eso?

Pero volvamos a lo de mujeres frívolas... mujeres que se gastan 300 dólares en zapatos...¡qué mal suena eso! y yo me pregunto... una persona (ya sea hombre o mujer) que decide estudiar una carrera, consigue un trabajo que le gusta y por seguir trabajando consigue tener un trabajo mejor, gana su sueldo y se gasta su dinero en cubrir sus caprichos... eso nos sorprende. La verdad, a mi me parece más frívola la imagen que se da en los culebrones ( y en la vida misma también, puesto que no es el mejor ejemplo) de mujeres que sin trabajo se pelean entre ellas por conseguir al hombre más apuesto con sus 4 fincas incorporadas y vivir del cuento toda su vida... Esas mujeres que buscan un hombre "que dé sentido a su vida" y que las mantenga, claro, porque sin él se sienten perdidas... esas son las que considero que dañan nuestra imagen de verdad.

¿Y por qué esta serie no está bien vista por muchas mujeres? supongo que por lo que ya he explicado antes... se juzga por lo superficial sin pararse a pensar en el fondo. No me sorprende lo más mínimo, hay tantas veces que uno elige quedarse en lo superficial... por si lo que hay en el fondo pueda hacernos pensar.

Está claro que el escenario de Manhattan y el ambiente chic que conlleva sólo está allí, al otro lado del océano, pero la realidad que pretende transmitir... ¡eso está a la orden del día! cada vez más, y en todas partes.... y lo más importante, es que eso es algo bueno, TANTO PARA NOSOTRAS COMO PARA ELLOS.

martes, septiembre 18, 2007

Häagen Dasz, el "helado de autoayuda"


Si Dios se tuviera que materializar en algo... sería un helado de Häagen Dasz ;)

jueves, septiembre 13, 2007

Por fin



Mucho cuesta, a veces, hacerlo, pero mirando atrás, ahora sí puedo decir con serenidad... "me quedo con lo bueno".Parece muy fácil hacerlo, pero no lo es tanto, sobretodo si eso supone perdonarse a uno mismo.
Me quedo con la playa y todos sus recuerdos, me quedo con los momentos buenos, con las ganas de comerme el mundo, con la certeza de que sólo a mí me importa esto y, me olvido... me olvido de todo lo que al fin y al cabo carece de importancia.

miércoles, septiembre 12, 2007

Las estrellas brillan con luz propia.

Y así debe ser. Menudo rollazo he soltado en la entrada anterior... total, ¿para qué? cada vez estoy más convencida de que las palabras sirven menos. Quizás viene bien exponer con palabras algo que ronda por nuestra cabeza, pero, no por escribir se deja de pensar. Las palabras sentencian, pero eso no es suficiente.

Hay veces que la mente tiene que volar y perderse... Es gracioso, porque hace unos años ya, me inventé un mundo imaginario con un amigo. Fue una conversación corta, de las típicas del Messenger. El nuevo lugar sería un mundo sin personas ¿ para qué queremos a las personas?; el cielo sería rosa y habría un gran río interminable. El nuevo lugar estaría habitado por "monstruos comepiedras"... No volví a pensar en eso hasta hace poco y, cosa curiosa, encontré merondeando en la web una foto de un río interminable con el cielo rosa...

Pero hoy me apetece pensar en los que brillan con luz propia... como las estrellas. Cuando conoces a una persona, enseguida te das cuenta de eso. Y desde luego, no hay peor sensación que mirarte al espejo y ver que no eres tú en esencia, que algo te bloquea, que vives de los demás, que dependes de los demás para ser tú, y lo peor de todo ¡que no te gustas! Supongo que eso nos ha pasado a todos alguna vez. A mí me ha pasado más de una vez y supongo que por descuido... De repente te vuelcas en todo (generalmente personas) menos en tí y cuando te quieres dar cuenta, te miras en el espejo del baño y sueltas "¡Mierda, lo he perdido!" Ya no brillas con luz propia y eso se transmite en seguida, lo cual te hace sentir peor.

Menos mal que todo problema tiene solución, excepto la muerte y... ya me estoy pasando de palabras con aire a sermón...

Buenas noches