martes, noviembre 24, 2009

Superar el pasado.

Dentro de tres días iré de visita a Londres. Se me vienen a la mente un montón de pensamientos, pero quiero escribir aquí para ordenarlos. Tengo muchas ganas de ver a Dmitry y al resto de mi gente. En Londres me pasaron un montón de cosas buenas y espero con anhelo el reencuentro. Pero, además de las cosas buenas, en Londres también se quedaron muchos de mis fantasmas y temores.

El último mes lo pasé realmente mal, llegando a no dormir en absoluto muchas noches. Recuerdo tener una intranquilidad constante, agobiarme en la nueva casa de Dmitry... ahora, al pensar en ir allí me preocupa un poco que ese mal recuerdo vuelva y estropee mi tiempo con Dmitry, que quiero disfrutarlo al máximo.

No quiero sentir que mi visita es un paso atrás. De alguna manera, al venir a Bruselas, mi relación con Dmitry evolucionó en muchos sentidos y una de las cosas que supuso un gran avance para mi es que dejé de preocuparme por el pasado de mi novio. Puede parecer una tontería, pero en Bruselas, de alguna forma, los dos empezamos de cero. Todo es nuevo para nosotros cuando él viene a visitarme: nueva casa, nuevo ambiente, nueva ciudad, nuevas rutinas. Aquí tenemos nuestro espacio. Siempre llevé mal la idea de que Dmitry hubiera tenido una vida como soltero en Londres antes de conocerme cuando yo no la tuve. Es algo que nunca me he atrevido a decirle. Estoy segura de que a él le parecería una gran tontería, pero se sorprendería si supiera hasta qué punto he tenido esto en mente. Los dos tenemos nuestro pasado y supongo que es ley de vida que se escape a nuestro control.

Me asusta que al volver a Londres vuelvan muchas de mis inseguridades. Una de ellas es el idioma, que me hace sentir en desventaja en muchas ocasiones. Me molesta mucho cuando no puedo expresarme con claridad. Pero realmente esto es algo pequeño frente a la importancia que le doy a otras cosas.

Creo que hago bien en afrontar y analizar estos miedos,y que es lo que me va a hacer valorar cómo ha mejorado mi vida desde que me fui de allí. Recuerdo una frase que leí hace tiempo "No dejes que la nostalgia y las inseguridades te bloqueen. Sólo teniendo confianza en ti misma conseguirás que los demás tengan confianza en ti".

Supongo que una mente tan obsesiva como la mía necesita hacer este repaso mental antes de irme, pero la verdad es que creo que se va a quedar en eso. No soy del todo la misma persona que vivía en Londres y ahora puedo volver tranquila porque he aprendido de los errores del pasado. La lección más importante: controlar mi estado de ánimo y, sobre todo, aprender a relajarme, sea donde sea.

Pero sobre todo voy tranquila y contenta porque todos esos fantasmas e inseguridades se quedan pequeños al lado de la idea de haber encontrado a Dmitry. Sin duda, lo mejor que me ha dado Londres.

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