Cual araña fumigada.
Es decir, cansada, muy cansada, aunque optimista. O quizás no tanto. Quizás melancólica en exceso, como es habitual. Siempre me he defendido de los que me tachan de idealista, pero cada vez son más los que están empeñados en demostrarme que tal vez sea cierto. Me entristece pensar que el concepto que tengo de algunas personas sea algo idealizado, lo que supone acabar siempre en decepción. ¿Será verdad entonces? ¿Será que otorgo a las personas cualidades que no tienen, pero que me gustaría creer que tienen hasta que me doy de bruces con la realidad? Pues yo creo que no. Me gusta magnificar las cosas buenas de las personas y de la vida en general, porque me gusta ver lo bueno y relegar lo malo a un segundo plano, pero tonta no soy. Yo creo más bien que tengo una fe ciega en las personas que considero que merecen la pena. Es decir, creo más en esas personas que lo que ellas mismas creen. Y parece ser que es un error hacerlo. Siempre he salido perdiendo y la idea de que soy idealista ha ido cobrando fuerza. Supongo que es más fácil para todos así.
No sé, realmente me estoy cansando. Hace tiempo me cansé de conformarme con migajas y ahora me canso de tener fe en la gente cuando no necesariamente obtengo algo bueno a cambio, o no por mucho tiempo. Me canso de ser discreta. Me canso de ser comprensiva. Me canso de callarme. Alguien dijo una vez que "eres dueño de lo que callas", pero ¿para qué sirve ser dueño de un silencio? Hasta ahora callarme, comprender y asumir no me ha servido de NADA, tan sólo para repetir quejas y acumular rencor.
Es cierto que quien más consigue es quien más guerra da, quien juega sucio, quien hace trampas, quien menosprecia, quien manipula. Sin embargo, sé que no voy a cambiar. No sé si soy afortunada o estoy condenada a ser así, pero me temo que es ya algo inevitable. Me gusta ser fiel, en todos los aspectos que puede abarcar esta palabra, y me gusta llevarlo al extremo. Me gusta defender lo indefendible de las personas a las que quiero.
Sí, estoy cansada, pero orgullosa de saber que daré siempre lo mejor de mí, como siempre he hecho, y siempre que yo lo decida. ¿Cuanta gente puede decir "hice todo lo que estuvo de mi mano y lo seguiré haciendo siempre"? Bien es verdad que esto no le ha importado nunca a nadie, pero por eso lo escribo, porque aunque no se valore,por lo menos se merece unas líneas.
4 comentarios:
A mi me importa. Así que ya hay por lo menos una persona a la que le importa.
¿Por qué estas cansada?. Entiendo el cansancio puntual, físico, cansancio o decepción en un momento dado. Pero espero que no te canses de esta forma de ser. Ten mucha ilusión y confianza en lo que los demás pueden hacer, pero sin contar con ello. Da a los demás sin esperar nada a cambio (aunque pienses que tu hubiéras reaccionado de otra forma). Se práctica, ilusionate por las cosas buenas que están por llegar, pero tomando las acciones necesarias para q de verdad lleguen. Y evalua.
Yo no estoy de acuerdo con la frase "Es cierto que quien más consigue es quien más guerra da, quien juega sucio, quien hace trampas, quien menosprecia, quien manipula.". Creo que a largo plazo, dar lo mejor de ti mismo lleva a una tranquilidad, alegría, y seguridad que es difícil de lograr de otra forma. Que encuentras recompensas a aquellas cosas que antes pensaste que quedaron olvidadas, y que se te abren un montón de puertas y oportunidades precisamente por dar siempre lo mejor de ti mismo. Ad+, puede que lleve a lo que tu llamas "equilibrio"?.
Se agradece que le importe a alguien. :) Estoy de acuerdo en dar lo mejor siempre, es una satisfacción muy grande. Pero esto lo escribí en horas bajas, aunque la ilusión no hay que perderla nunca!!
Releo el post y el comentario, por fin descansada. Haces alusión al cansancio físico o puntual, pero también existe el "cansancio mental". Quien no lo conozca bien afortunado es.
Yo también opino que vale la pena actuar como uno siente; para mí eso significa dar lo mejor de mí cuando la situación lo requiera,porque tampoco sé actuar de otra manera. No actúo esperando nada a cambio, nunca lo he hecho, pero cansa.
Opino que hay que vivir con ilusión siempre, sin ilusión no somos nada. Pero a veces la ilusión flaquea y hay que saber canalizarlo. Por eso escribí esto, para reafirmarme. Y, sobre todo, debería ser más práctica, como bien dices.
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