A mí no me engañas.
Mira tú que bien. Has acabado tu carrera, proyecto, etc.... y ¡Oh! qué alegría, te han contratado en esa gran empresa prestigiosa. Sí, esa empresa de renombre en la que "sólo unos privilegiados" pueden entrar. Bueno, en realidad ese trabajo no es lo que tú buscabas, tú aspirabas a otra cosa, pero ves en esto la forma de conseguir tu sueño así que... ¿cómo no vas a aceptar? Aceptas, a pesar de la mierda de sueldo y te lo tomas con paciencia, porque será algo transitorio, hasta conseguir tu meta. Bueno, no tienes horario fijo, puedes currar unas 12 horas diarias por esa puta basura de sueldo, pero oye, qué suerte has tenido, has sido de los pocos que han elegido. Te mueves en ese entorno y empiezas a sentir que formas parte de él. Ves a todos pringando como tú y eso te da fuerzas. Tu trabajo, que en principio no te gustaba, empieza a parecerte importante. Empiezas a creer lo que tu empresa quiere que creas, porque, para eso es de las importantes ¿no? De las que mueven los hilos. Es que tu empresa es guay. Y claro, todo aquello de lo que te reías y de lo que te desmarcabas, empiezas a creértelo. Empiezas a creerte tus propias mentiras, las que ellos quieren que te creas y empiezas a defenderlas con contundencia frente a los demás, porque oye, tu empresa también tiene principios y uno de ellos es hacer piña de cara al exterior con una única ideología. Jo, te estás haciendo tan guay... ¡qué envidia! Dentro de poco no podremos frecuentar los mismos sitios.
Pero oye, no hay que ser tan tremendista. También puede que de verdad encuentres el trabajo que te guste. Eso está bien. Entras en una empresa con el trabajo que te gusta y oye, qué majos, te pagan un sueldo bueno y con posibilidades de ascenso. Enhorabuena, eso es difícil de encontrar, pero te digo una cosa: "Que no se te olvide quien eres". Porque es muy fácil entrar en el juego de "soy alguien en función del trabajo que tengo". Y es que claro, tienes un trabajo en una gran empresa y ya tienes otras prioridades. Sientes que el mundo se parará si dejas de hacer tu trabajo, porque es importante. Ay amigo, ahí ya te tienen. La empresa, a cambio de tu trabajo, de tus viajes laborales obligados, de tus horas extra, de los marrones que resuelves aunque nada tengan que ver contigo, te premia. Sí, tu tienes que hacer un viaje extraordinario a las 5 de la mañana... pero bueno, ahí tendrás un taxi esperándote a la puerta de casa. Eso te da más glamour. Cuando llegues al destino, dispuesto a trabajar todo lo que ellos consideren necesario, te alojarás en un hotel guay. Y bueno, si estás en otra ciudad, pues que suerte ¿no? porque estás viendo mundo también. Si no haces turismo en "el descanso", es porque no quieres. Y es que estar disponible siempre que tu empresa lo desee tiene sus recompensas. Pero oye, tú lo has elegido y estás contento con ello. Hasta ahí bien, no seré yo quien te cuestione. Pero por favor, no me hagas creer que eres más importante que los demás. No caigas en la trampa de menospreciar al que te abre la puerta para que pases, al que te limpia la mesa, al que te sirve el café... no eres más importante que ellos. A mí no me engañas.
Y te digo una cosa, puedes estar seguro de que yo no me voy a vender. Yo no me voy a traicionar, aunque a veces sea lo más cómodo. Porque, a veces para bien, a veces para mal, tengo una conciencia que no me dejaría dormir por las noches ¿qué le vamos a hacer? Es lo que tiene ser como soy. Es lo que tiene ser guay en esencia y no en función de toda esa basura.
Muy idealista ¿no? De acuerdo. No pienso vivir de la nada así que si tengo que pasar por el aro, lo haré. Pero nunca me harán creer en lo que no creo. Oh, ya lo creo que no. Me limitaré a fingir hasta que saque todo lo bueno que se pueda sacar de ahí (dinero y estrategia, digamos) y cuando ya pueda valerme por mis medios para hacer lo que de verdad quiero, les mandaré a todos a la mierda, o mejor dicho, les dejaré en su sitio. Lo siento, amigo, es lo que tiene ser guay en esencia.
;)
1 comentario:
Muy bueno, muy muy bueno...
Me encanta la manipulación a la empresa, al igual que la manipulación de esta al trabajador..hay que darle de su propia medicina, no cambiar nunca (pero que piensen que si lo has echo) y ''sereno sempre''
:)
Publicar un comentario